Terapia de alimentación infantil

Te acompañamos con amor, respeto y profesionalidad

Nuestra especialidad

¿Qué es? ¿Qué hacemos?

En Sana Sueños acompaño a niños y familias con dificultades de alimentación infantil desde la terapia ocupacional, con un enfoque respetuoso, individualizado y centrado en comprender qué hay detrás de cada dificultad. La alimentación no depende únicamente de tener hambre: intervienen el procesamiento sensorial, las habilidades orales y motoras, el desarrollo, las experiencias previas, el entorno y el estado emocional del niño.

La intervención está dirigida a niños con selectividad alimentaria, rechazo de alimentos, dificultades con determinadas texturas, sabores, olores o temperaturas, escasa variedad de alimentos, rechazo de sólidos, miedo o ansiedad ante la comida y dificultades para masticar o manejar los alimentos en la boca. También acompaño dificultades de alimentación asociadas al autismo y otras condiciones del neurodesarrollo.

El objetivo no es conseguir que el niño “coma de todo” ni forzarle a aceptar alimentos. Primero buscamos comprender por qué comer está siendo difícil y, a partir de ahí, crear experiencias progresivas y seguras que favorezcan una mejor relación con la comida, respetando las señales, necesidades y ritmo de cada niño.

Cuidamos de la alimentación

Desde terapia ocupacional podemos trabajar aspectos como el procesamiento e integración sensorial, la tolerancia y exploración de nuevas características de los alimentos, las habilidades necesarias para participar en las comidas, las rutinas y el entorno, así como la autonomía y regulación del niño. El juego y la exposición gradual pueden formar parte del proceso cuando son adecuados para sus necesidades.

También cuento con un programa específico, “El viaje hacia la boca”, para niños con nutrición enteral mediante sonda nasogástrica o gastrostomía/botón gástrico que presentan rechazo o dificultades con la alimentación oral. El acompañamiento se centra en favorecer experiencias positivas y seguras alrededor de la boca y los alimentos y en apoyar progresivamente la participación del niño en la alimentación, siempre respetando su situación clínica y en coordinación con los profesionales sanitarios implicados cuando sea necesario.

La intervención comienza con una valoración individualizada de la historia alimentaria del niño, sus preferencias y rechazos, procesamiento sensorial, habilidades, rutinas, experiencias previas y dinámica familiar. A partir de esa información establecemos objetivos adaptados al niño y a su familia y planteamos el acompañamiento más adecuado.

La terapia puede realizarse a domicilio, lo que permite observar y trabajar las dificultades en el lugar donde realmente suceden las comidas. Cuando es necesario, también podemos intervenir o coordinarnos con la escuela infantil o el colegio, ayudando a adaptar el entorno y las rutinas para favorecer una experiencia de alimentación más segura y respetuosa.

La familia es una parte fundamental del proceso. Por eso proporciono orientación práctica para comprender mejor las respuestas del niño, reducir la presión alrededor de las comidas y construir rutinas y experiencias que puedan mantenerse en el día a día.

¿Para quién puede estar indicado este servicio?

• Selectividad alimentaria o repertorio muy reducido de alimentos.
• Rechazo de alimentos nuevos o de grupos completos de alimentos.
• Dificultades con texturas, sabores, olores, temperaturas o presentación.
• Rechazo o dificultad en la transición a alimentos sólidos.
• Estrés, miedo, ansiedad o evitación durante las comidas.
• Dificultades de alimentación relacionadas con el procesamiento sensorial.
• Dificultades de alimentación en niños con autismo u otras condiciones del neurodesarrollo.
• Dificultades en habilidades relacionadas con masticar y manejar los alimentos en la boca.
• Niños con sonda nasogástrica, gastrostomía o botón gástrico que necesitan acompañamiento relacionado con la alimentación oral.

Atención presencial y a domicilio
📍 Principalmente en Rivas-Vaciamadrid, Arganda del Rey, Coslada, Vallecas, Mejorada del Campo y otras zonas de Madrid y el sureste de la Comunidad de Madrid.
🏫 Posibilidad de intervención y coordinación en escuelas infantiles y colegios, según el caso.

Si vives en otra zona, puedes consultarme para valorar tu caso y las posibilidades de acompañamiento.

Trastornos de la alimentación

Las dificultades de alimentación en la infancia pueden ir mucho más allá de que un niño “coma poco” o rechace determinados alimentos. En algunos casos aparecen una selectividad alimentaria muy marcada, un repertorio de alimentos muy reducido, rechazo intenso de determinadas texturas, miedo ante algunos alimentos o situaciones relacionadas con la comida y un elevado nivel de estrés durante las comidas.

Desde terapia ocupacional pediátrica valoramos cómo pueden estar influyendo aspectos como el procesamiento sensorial, las habilidades necesarias para alimentarse, la regulación, las experiencias previas y las características del entorno y las rutinas familiares.

Algunas dificultades de alimentación también pueden aparecer en niños con ARFID (trastorno de evitación/restricción de la ingesta de alimentos). Cuando existe un diagnóstico o sospecha de un trastorno de alimentación, el acompañamiento debe adaptarse a las necesidades del niño y puede requerir la participación coordinada de profesionales de distintas disciplinas.

En Sana Sueños el objetivo no es obligar al niño a “comer de todo”, sino comprender qué está dificultando su alimentación y acompañarle progresivamente, respetando sus necesidades y señales. Trabajamos junto a la familia para favorecer experiencias más seguras y positivas alrededor de la comida y, cuando es adecuado, avanzar gradualmente en la exploración y aceptación de nuevos alimentos.

Alimentación en autismo

En algunos niños y niñas con autismo, la alimentación puede estar condicionada por diferencias en el procesamiento sensorial, la necesidad de predictibilidad, las rutinas, las habilidades relacionadas con la alimentación o experiencias previas con la comida. Esto puede manifestarse como selectividad alimentaria, un repertorio reducido de alimentos, rechazo de determinadas texturas, sabores, olores, temperaturas, colores o presentaciones, o dificultad para aceptar cambios durante las comidas.

Desde terapia ocupacional pediátrica realizamos una valoración individualizada para comprender qué factores pueden estar influyendo en la alimentación de cada niño y cómo afectan a su participación y bienestar durante las comidas.

El acompañamiento puede incluir:

• Procesamiento e integración sensorial: observamos cómo responde el niño a características como textura, olor, sabor, temperatura o aspecto de los alimentos y planteamos experiencias progresivas adaptadas a su perfil.

• Habilidades relacionadas con la alimentación: valoramos las capacidades necesarias para manejar los alimentos en la boca y participar de forma cada vez más autónoma en las comidas. Cuando existen dificultades de deglución o dudas sobre su seguridad, es importante la valoración y coordinación con los profesionales sanitarios correspondientes.

• Rutinas, anticipación y entorno: podemos utilizar apoyos visuales, estructuras predecibles y adaptaciones que ayuden al niño a comprender lo que va a ocurrir y sentirse más seguro durante las comidas.

• Introducción progresiva de cambios: respetamos la necesidad de predictibilidad y evitamos forzar la alimentación, planteando pequeños cambios y experiencias con nuevos alimentos de forma gradual cuando sea adecuado.

• Acompañamiento a la familia y al entorno educativo: ofrecemos estrategias para el día a día y, cuando es necesario, podemos coordinarnos con la escuela infantil o el colegio para favorecer una experiencia de alimentación más respetuosa y coherente entre los distintos entornos.