En Sana Sueños entendemos que cada niño percibe, procesa y responde a la información de su entorno de una manera diferente. Algunos niños pueden experimentar determinados estímulos con mucha intensidad, mientras que otros necesitan más información sensorial para registrarlos o buscan constantemente determinadas sensaciones. Estas diferencias pueden influir en actividades cotidianas como vestirse, comer, jugar, dormir, aprender, relacionarse o participar en el colegio.
Desde la terapia ocupacional pediátrica ofrecemos intervención especializada en integración y procesamiento sensorial infantil, tanto a domicilio como en escuelas infantiles y colegios. El objetivo es comprender cómo las características sensoriales de cada niño están influyendo en su participación diaria y buscar estrategias y adaptaciones que favorezcan su autonomía, regulación y bienestar.
La integración sensorial hace referencia a cómo el sistema nervioso recibe, organiza y utiliza la información procedente de los diferentes sistemas sensoriales. Además de la vista, el oído, el tacto, el olfato y el gusto, intervienen sistemas como el vestibular, relacionado con el movimiento y el equilibrio; el propioceptivo, relacionado con la información que recibimos de músculos y articulaciones; y la interocepción, relacionada con la percepción de las señales internas del cuerpo.
Cuando existen diferencias en el procesamiento sensorial, pueden aparecer respuestas muy diversas: rechazo a determinados sonidos, prendas o texturas; dificultad con el aseo o el corte de pelo; búsqueda intensa de movimiento; necesidad de tocar o chocar; dificultad para permanecer sentado; rechazo de determinados alimentos; o dificultades para regularse y participar en algunas actividades y entornos.
En Sana Sueños trabajamos desde un enfoque individualizado y respetuoso. No buscamos “corregir” la manera en la que el niño siente el mundo, sino comprender sus necesidades sensoriales y ayudarle a participar con mayor seguridad y autonomía en las actividades importantes de su vida cotidiana.
La intervención en integración sensorial infantil puede realizarse en casa y en la escuela, porque observar al niño en sus entornos cotidianos permite comprender mejor qué situaciones están dificultando su participación.
En el domicilio podemos trabajar sobre actividades y rutinas reales, además de orientar a la familia sobre posibles adaptaciones del entorno y estrategias que respondan a las necesidades sensoriales del niño. En escuelas infantiles y colegios, podemos coordinarnos con docentes y otros profesionales y proponer adaptaciones que faciliten la participación del niño en el aula, el juego, las transiciones y otras actividades escolares.
Este servicio puede estar indicado cuando aparecen dificultades como:
• Respuestas intensas ante ruidos, luces, contacto, determinadas prendas, texturas, olores o sabores.
• Búsqueda frecuente de movimiento, saltos, giros, choques o presión corporal.
• Dificultad para participar en determinadas actividades por sus características sensoriales.
• Necesidad de moverse constantemente o dificultad para permanecer sentado en algunas situaciones.
• Rechazo de determinados juegos, materiales, actividades de aseo o prendas.
• Dificultades de coordinación, planificación motora o participación en actividades de motricidad fina y gruesa.
• Dificultades sensoriales que interfieren en la alimentación.
• Necesidad de adaptaciones o estrategias para desenvolverse mejor en casa, la escuela infantil o el colegio.
Valoración e intervención infantil
📍 Atención principalmente a domicilio en Rivas-Vaciamadrid, Arganda del Rey, Coslada, Vallecas, Mejorada del Campo y otras zonas de Madrid y del sureste de la Comunidad de Madrid.
🏫 También realizamos intervención y coordinación en escuelas infantiles y colegios, según las necesidades de cada niño.
Si resides en otra zona, puedes consultarme tu caso para valorar las posibilidades de acompañamiento.
Las sesiones de terapia ocupacional e integración sensorial se adaptan al perfil y a las necesidades de cada niño. El juego y las actividades con movimiento, equilibrio, propiocepción, tacto y exploración pueden formar parte de la intervención cuando resultan adecuados para los objetivos planteados.
Más que aplicar las mismas actividades a todos los niños, buscamos comprender qué necesita ese niño, para qué actividad cotidiana necesita ayuda y qué estrategias pueden favorecer su participación. La intervención se plantea de forma progresiva, respetando sus respuestas y evitando forzar experiencias sensoriales que le generen malestar.
Además del trabajo directo con el niño, la orientación a las familias es una parte importante del proceso. Podemos proponer adaptaciones del entorno, cambios en determinadas rutinas y estrategias prácticas que ayuden a responder a sus necesidades sensoriales en situaciones reales del día a día.
Cuando intervenimos en el entorno educativo, también podemos proporcionar orientación a profesores y educadores, ayudándoles a comprender cómo determinadas características sensoriales pueden influir en la participación, el juego, la atención, las transiciones o las actividades del aula.
Nuestro enfoque parte de la terapia ocupacional pediátrica, el neurodesarrollo y la integración sensorial, buscando que lo trabajado tenga una aplicación práctica en la vida cotidiana del niño, tanto en casa como en la escuela.