«El viaje hacia la boca» Programa de intervención para niños con nutrición enteral

EL VIAJE HACIA LA BOCA

Acompañando a tu peque en la transición de la nutrición enteral a la alimentación oral

“El viaje hacia la boca” es un programa de acompañamiento e intervención en alimentación infantil dirigido a niños y niñas con nutrición enteral mediante sonda nasogástrica, gastrostomía o botón gástrico que presentan dificultades, rechazo o poca experiencia con la alimentación por vía oral.

Está especialmente pensado para familias que necesitan acompañamiento en el proceso de acercamiento o vuelta a la alimentación oral, siempre que la situación médica del niño permita trabajar de forma segura este objetivo y respetando las indicaciones de los profesionales sanitarios responsables de su seguimiento.

Soy Marina, terapeuta ocupacional especializada en alimentación infantil, neurodesarrollo, integración sensorial y psicomotricidad. Mi objetivo es comprender qué necesita cada niño para poder acercarse progresivamente a la comida desde la seguridad, el respeto y una experiencia positiva, sin forzar la alimentación.

Mi formación específica en alimentación infantil incluye enfoques y herramientas como SOS Approach to Feeding, Get Permission, TalkTools y Método Migajas, además de formación relacionada con selectividad alimentaria, alimentación en niños con autismo, procesamiento sensorial y lactancia.

¿Por qué puede resultar difícil volver a comer por boca?

La alimentación es un proceso complejo en el que intervienen muchas capacidades. Un niño puede estar médicamente preparado para comenzar a explorar la alimentación oral y, aun así, necesitar tiempo y acompañamiento para desarrollar las experiencias y habilidades necesarias.

Después de periodos de nutrición enteral, hospitalizaciones, procedimientos médicos o experiencias desagradables alrededor de la boca, algunos niños pueden presentar rechazo al contacto oral, arcadas, dificultades para tolerar determinadas texturas o una respuesta intensa ante los alimentos.

En otros casos existe interés por la comida, pero el niño ha tenido pocas oportunidades para desarrollar o practicar determinadas habilidades relacionadas con la alimentación.

Por eso no trabajamos únicamente sobre “comer”. Observamos al niño de manera global para comprender qué factores pueden estar influyendo en su relación con la alimentación.

¿CÓMO TRABAJO?

¿Cómo comenzamos el proceso?

Antes de plantear la intervención realizamos una valoración individualizada. Dependiendo de las necesidades del niño, podemos observar aspectos relacionados con:

• El desarrollo y las habilidades motoras necesarias para participar en las comidas.
• El control postural y la posición durante la alimentación.
• Las habilidades relacionadas con el manejo de los alimentos en la boca.
• El procesamiento sensorial y la respuesta a olores, sabores, texturas, temperaturas y contacto alrededor de la boca.
• La capacidad de regulación y participación durante las comidas.
• La autonomía para explorar, tocar o coger alimentos cuando corresponde.
• Las rutinas familiares y las experiencias previas relacionadas con la alimentación.
• La historia de alimentación enteral y la información clínica relevante aportada por la familia y los profesionales sanitarios.

Cuando existen dudas relacionadas con la seguridad de la deglución, estas deben ser valoradas por los profesionales sanitarios especializados correspondientes antes de avanzar en determinados objetivos de alimentación oral.

Una intervención respetuosa, progresiva y centrada en el niño

En El viaje hacia la boca no buscamos forzar al niño ni acelerar un proceso para el que todavía no está preparado.

La intervención se adapta a su situación, experiencias y necesidades. Podemos comenzar mucho antes de que el objetivo sea comer una determinada cantidad: tolerar la presencia de alimentos, participar en las comidas familiares, acercarse, mirar, tocar, oler, jugar y explorar pueden formar parte del camino hacia una relación más segura con la alimentación.

Desde la terapia ocupacional pediátrica y la integración sensorial, trabajamos para favorecer la participación del niño en las experiencias relacionadas con la comida y desarrollar progresivamente las habilidades que necesita.

El juego, el vínculo, la exploración y la exposición gradual pueden utilizarse como herramientas terapéuticas, siempre respetando las señales del niño y evitando presiones, castigos o alimentación forzada.

La familia forma parte del proceso

El programa se desarrolla principalmente en el domicilio, porque permite trabajar en uno de los entornos naturales donde ocurren las comidas y adaptar las estrategias a la realidad cotidiana de cada familia.

La familia participa activamente durante todo el proceso. Además de trabajar directamente con el niño, ofrecemos orientación para comprender mejor sus respuestas, organizar el entorno y acompañar las experiencias con la comida de una manera más segura y respetuosa.

Cuando el caso lo requiere, es importante trabajar de manera coordinada con los profesionales médicos, nutricionales y de deglución que atienden al niño. El objetivo es que cada profesional intervenga dentro de su ámbito y que el acompañamiento sea coherente con la situación clínica y nutricional del menor.

UN ABORDAJE INTEGRAL, CENTRADO EN EL RESPETO Y EL VÍNCULO

¿Para quién puede estar indicado “El viaje hacia la boca”?

Este acompañamiento puede ser adecuado para familias con niños que utilizan o han utilizado sonda nasogástrica, gastrostomía o botón gástrico y que presentan, entre otras situaciones:

• Rechazo o escaso interés por la alimentación oral.
• Poca experiencia previa comiendo por boca.
• Dificultad para tolerar alimentos cerca de la boca.
• Hipersensibilidad o defensividad oral.
• Rechazo de determinadas texturas, sabores u olores.
• Arcadas o respuestas intensas ante determinadas experiencias con alimentos.
• Dificultades sensoriales que interfieren en la alimentación.
• Necesidad de desarrollar progresivamente habilidades y experiencias relacionadas con la alimentación oral.

La posibilidad de avanzar hacia una alimentación oral parcial o completa depende de la situación médica, nutricional y funcional de cada niño. Por eso, cuando corresponde, este proceso debe realizarse en coordinación con el equipo sanitario que supervisa su nutrición enteral.

Un viaje hacia una relación más segura con la comida

Para algunas familias, el camino desde la nutrición enteral hacia una mayor participación en la alimentación oral puede ser largo. No buscamos resultados rápidos ni establecer el mismo objetivo para todos los niños.

Nuestro propósito es acompañar a cada niño desde el punto en el que se encuentra, ayudándole a construir experiencias más seguras y positivas alrededor de la boca, los alimentos y las comidas, respetando siempre su ritmo y sus necesidades.

Valoración e intervención en Madrid

📍 Atención principalmente a domicilio en Rivas-Vaciamadrid, Arganda del Rey, Coslada, Vallecas, Mejorada del Campo y otras zonas de Madrid y del sureste de la Comunidad de Madrid.

Si resides en otra zona, puedes consultarme tu caso para valorar las posibilidades de acompañamiento.